El dióxido de titanio en los alimentos

Dióxido de titanio como colorante alimentario E171

Conocido en los alimentos como colorante E171, su blancura y brillo únicos, su estabilidad al calor y a la luz, y su absorbancia UV convierten al dióxido de titanio en el colorante alimentario blanco más eficaz.

De hecho, es hasta cinco veces más eficaz que otras alternativas, por lo que se necesitan cantidades relativamente pequeñas de E171 para lograr el efecto deseado.

Tras décadas de uso como colorante alimentario, no se ha demostrado en ningún caso que haya un vínculo verificable entre la ingesta general de E171 y efectos perjudiciales para la salud humana.

 

¿Por qué se utiliza el E171 en los alimentos?

El E171 se utiliza como colorante en los alimentos para darles un efecto de brillo o blanquearlos. Además, añade textura a los alimentos y a menudo se utiliza como agente antiaglomerante.

 

¿Es seguro ingerir el E171?

A lo largo de los años, el E171 se ha sometido a rigurosas pruebas y clasificaciones europeas, cuyos resultados han confirmado repetidamente su seguridad para los consumidores.

Recientemente, tanto Health Canada, el departamento nacional de política sanitaria del gobierno canadiense, como la Food Standard Agency (FSA) del Reino Unido han confirmado que el dióxido de titanio es seguro para los consumidores como aditivo alimentario.

La reafirmación de la seguridad del E171 en los alimentos por parte de las autoridades británicas y canadienses se produce después de las preocupaciones planteadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) de la UE en 2021.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) revisó la seguridad del E171 en 20162018, mayo de 2019 y junio de 2019. En todos los casos, la EFSA confirmó la seguridad del E171.

El último dictamen de la EFSA sobre el E171, publicado en mayo de 2021, no arroja pruebas concluyentes que demuestren que la ingesta del E171 tenga efectos nocivos.

Sin embargo, la EFSA concluyó que ya no considera al E171 seguro cuando se utiliza como aditivo alimentario porque no se han podido descartar problemas relacionados con la genotoxicidad. Y ello a pesar de que la misma EFSA concluyera anteriormente que “el uso del TiO2 como aditivo alimentario no plantea un problema genotóxico”.

La TDMA ha evaluado el dictamen de la EFSA y ha hallado problemas importantes en el enfoque de la EFSA para llegar a sus conclusiones.

Health Canada y la FSA del Reino Unido abordan las incertidumbres planteadas por la EFSA en sus dictámenes, concluyendo que no hay problemas de salud relacionados con el uso del TiO2 como aditivo alimentario. Más información sobre el informe de Health Canada sobre el E171.

 

¿Por qué ha cambiado la EFSA de opinión respecto a la seguridad del E171?

Este cambio de opinión obedece a que el dictamen de la EFSA de 2021 no tiene en cuenta todos los datos disponibles relativos a la seguridad del E171.

En la elaboración de su último dictamen, la EFSA adoptó un nuevo enfoque que excluye del conjunto de datos científicos correspondiente al E171 determinados componentes relevantes que no demuestran efectos genotóxicos nocivos. La EFSA llegó a esta conclusión tras el análisis de materiales de pruebas que no son representativos del E171, ni pertinentes para la evaluación del E171 cuando se utiliza como aditivo alimentario.

Los métodos de exposición oral en los que se fundamenta la EFSA, y los estudios utilizados para llegar a su conclusión, no representan condiciones de uso realistas o potenciales, ni reflejan exposiciones humanas al aditivo alimentario real.

La revisión exhaustiva del estado de la ciencia realizada por el Ministerio de Sanidad de Canadá tiene en cuenta toda la información científica disponible sobre el dióxido de titanio como aditivo alimentario y los nuevos datos generados tras el dictamen de la EFSA. Health Canada aborda plenamente las incertidumbres planteadas por el dictamen de la EFSA 2021 y confirma que el TiO2 es seguro para los consumidores.

 

¿Por qué ya no se permite el E171 en los alimentos en la UE?

La Comisión Europea retiró la autorización del uso alimentario del E171 en la UE el 18 de enero de 2022. Esta decisión, que entró en vigor el 7 de febrero de 2022, se basa en el dictamen de la EFSA de que el E171 ya no puede considerarse seguro.

El Reglamento establece claramente que no se han detectado problemas de salud inmediatos. Esto subraya que la decisión no se basa en ningún riesgo identificado del E171 para la salud humana.

La ley prevé un período de transición de 6 meses desde su entrada en vigor. De este modo, hasta el 7 de agosto de 2022, podrán salir al mercado de la Unión Europea productos alimenticios que contengan E171 y comercializarse hasta su fecha de caducidad.

Los productos que contengan E171 pueden seguir consumiéndose con seguridad durante el período de transición, ya que no se ha identificado ningún riesgo inmediato para la salud.

 

Qué está haciendo la Asociación de Fabricantes de Dióxido de Titanio (Titanium Dioxide Manufacturers Association, TDMA) con respecto a esta situación?

La TDMA sigue defendiendo la seguridad del E171 en todas sus aplicaciones previstas, y discrepa de la decisión de retirar la autorización del E171 en la UE.

A la luz de las evaluaciones de Health Canada y de la conclusión de la FSA del Reino Unido de que el E171 es seguro para el consumo humano, la TDMA pide a la Comisión Europea que inicie un nuevo examen crítico del dictamen 2021 de la EFSA sobre la seguridad del E171. Las conclusiones de Health Canada y de la FSA del Reino Unido también deberían considerarse en cualquier evaluación de la UE sobre la seguridad del TiO2 en aplicaciones farmacéuticas, cosméticas y de juguetes.

La TDMA está abordando la opinión de la EFSA mediante la actualización de su programa científico para generar más datos que confirmen la seguridad del E171, y para cumplir con el nuevo enfoque de evaluación de riesgos de la EFSA para los aditivos alimentarios.

La TDMA seguirá colaborando con todas las partes interesadas para garantizar que las revisiones actuales y futuras de la seguridad del TiO2 se lleven a cabo utilizando todos los datos disponibles y las mejores prácticas.